La violencia con armas de fuego regularmente encabeza las noticias en todo el mundo y su impacto es de gran alcance. De acuerdo a un reciente estudio, Estados Unidos está considerado como uno de los 10 países más peligrosos del mundo para vivir. Los resultados forman parte de un informe exhaustivo sobre lo que significa vivir y trabajar en el extranjero en 65 países de todo el mundo.

Para dicha encuesta participaron 20.500 expatriados que representaban 180 nacionalidades y vivían en 185 países. La encuesta cubría un gran espectro: calidad de vida, coste de la vida y finanzas personales, entre otras. Referente a la seguridad, los encuestados calificaron tres factores como los más relevantes: la tranquilidad, la seguridad personal y la estabilidad política.

Los resultados fueron compilados para crear una clasificación de los lugares más peligrosos del mundo. En cualquier caso este fue el resultado y los 10 países más peligrosos son los que siguen:

Kenya

Un expatriado finlandés se queja de que «no puedo caminar por la calle porque no es seguro. Tengo que conducir o que me lleven a todas partes». A un expatriado bosnio no le gusta cómo «los extranjeros a menudo son aprovechados a través de robos, estafas, y la policía te detiene sólo para tomar dinero de ti. Las carreteras son horribles, el tráfico es terrible, y la ciudad es sucia».

Nigeria

Un expatriado búlgaro declara: «No somos realmente libres, no podemos caminar por las calles, no podemos mezclarnos con los nigerianos. Siempre existe la posibilidad de peligro». Un expatriado marroquí se queja de «la sensación de incertidumbre». Casi cualquier cosa puede y podría sucederme, en cualquier momento y en cualquier lugar».

Ucrania

Un expatriado húngaro critica «la corrupción, la falta total de lealtad u honestidad, y de que los extranjeros son considerados como carteras ambulantes». Un estadounidense piensa que «las leyes no funcionan; hay corrupción en todos los niveles».

Sudáfrica

Un expatriado francés declara: «Mi vida es más fácil aquí pero me siento como si viviera en una burbuja: echo de menos la libertad de caminar o montar en bicicleta en cualquier momento, y odio tener que preocuparme por la seguridad». Un expatriado suizo se queja de «la incierta situación política, el racismo, la corrupción y el alto índice de criminalidad».

Brasil

Un expatriado de Australia asegura que hay un «sentimiento subyacente de que la gente siempre vive con miedo». Otro, alemán, se queja del «alto nivel de desigualdad y brutalidad en la sociedad me hace sentir incómodo». El caos político ha causado mucha confusión e incomodidad en mi lugar de trabajo».

Turquía

Un expatriado indio se queja de que «ser una persona de color es un desafío». Especialmente en las afueras de la capital, te acosan». A un expatriado austriaco no le gusta la «constante política y propaganda que está dividiendo a la sociedad». La gente tiene miedo de hablar o de dar una opinión».

Perú

Un expatriado portugués se queja de que «no es fácil hacer amigos entre los locales y que también tienen una actitud agresiva en las calles». A un expatriado colombiano le disgusta «el maltrato a las mujeres, las malas condiciones de trabajo y la falta general de cortesía común».

India

A un expatriado japonés le disgusta «cómo las suposiciones sobre que las mujeres extranjeras son fáciles hacen que sea inseguro hacer tantas cosas por sí solas», así como «la política de línea dura… las tensiones sociales y la contaminación». Otra húngara informa de cómo «se siente constantemente como una extraña». La gente me mira fijamente, me saca fotos, me habla horriblemente, trata de engañarme, etc… También me he enfrentado a un severo acoso sexual por parte de los hombres, hasta el punto de que ahora llevo espray pimienta».

Estados Unidos

Un encuestado portugués dice que «la política y la nueva normalidad que está surgiendo son alarmantes. La mentalidad y la cultura general se basa en el yo primero y eso se manifiesta a demasiados niveles». A otro expatriado español le disgustan «los puntos de vista conservadores generalizados, que ven el socialismo como un mal inherente, la falta de control de armas, la falta de atención sanitaria y educación asequibles, las opiniones demasiado religiosas».

Argentina

Un expatriado ruso siente que «no este no es un país seguro, y que la gente no es amistosa». Y la queja de un canadiense: «No se puede planificar financieramente porque la economía fluctúa demasiado. Estás lejos de todas partes. La seguridad es una preocupación importante».